A pesar de su avanzada edad y el cansancio de su cuerpo, Jaber Hamd al-Uqabi (Abu Dawud), originario de Tuwayrij, no interrumpe su visita semanal. Cada sábado llega a Karbala acompañado de su hija Umm Husaynayn, para renovar su pacto ante los santuarios de Abu al-Fadl al-Abbas(P) y de su hermano el Imam Huséin (P). Una historia de lealtad silenciosa que confirma que la fe no se ve obstaculizada por el cuerpo, y que el camino hacia el Imam Huséin (P) se recorre con el corazón antes que con los pies.
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